jueves, 13 de octubre de 2016

Conociendo a Pablo Pereira, pintor de fauna silvestre

En la Doñana Bird Fair 2016 conocía a Pablo Pereira, artista de naturaleza. Amigable, de palabra fácil, me pareció una de esas personas que debemos conocer al menos una vez en la vida. Con una cerveza en la mano a la sombra del sol torrencial de mayo en Doñana, charlamos sobre lo humano y lo divino, intentamos arreglar el mundo y nos deseamos suerte en nuestras carreras. Pero como fue una conversación muy interesante, he decidido trasladarla al blog para que vosotros también podáis conocer un poquito más a este amante del retrato vivo de naturaleza. También podéis visitar su página web www.pablopereira.es

¿Cómo empezaste en esto? ¿Has tenido alguna vivencia en especial que te haya llevado a dedicarte a la pintura de naturaleza?

Realmente mi comienzo como pintor de Naturaleza fue más bien casual. De siempre me había interesado el dibujo, y durante mi época escolar y universitaria, mis apuntes contenían más caricaturas de profesores y compañeros que información académica. Buena parte de esas caricaturas todavía las conservo. Para mí el dibujo era pura técnica, pero la pintura…eso era otra cosa, para eso hacía falta arte y siempre pensé que estaba fuera de mi alcance.


Años más tarde, y ya trabajando en Doñana propuse a la Dirección del Parque que se encargaran unos carteles sobre aves acuáticas para los observatorios del aviario de la Laguna del Acebuche. Para ilustrar lo que quería, hice un boceto con témperas escolares y lo presenté como modelo. Para mi sorpresa “aquello” gustó bastante y se me sugirió que hiciese yo los carteles. Me puse a ello y salvo aquel primer boceto infame (que destruí por pura vergüenza), hice la colección completa y tengo que reconocer que no quedaron mal. Desde entonces, no he dejado de pintar con más o menos intensidad hasta hoy que es mi principal actividad.


Es muy habitual que la gente que se dedica a la naturaleza además tenga otras habilidades, como la pintura. En tu caso, ¿qué fue primero, el campo o la pintura? ¿Te ha ayudado tu habilidad para pintar temas naturales durante tus estudios?

La verdad es que sí. En otros tiempos un biólogo tenía que ser casi por obligación un buen dibujante (Valverde se quejaba amargamente de que el dibujo hubiera desaparecido de la carrera de Ciencias Biológicas). Hoy día, la fotografía, en especial desde que entramos en la era de la fotografía digital, ha tomado el relevo como actividad artística asociada a la Naturaleza. También yo tuve mi época de fotógrafo de Naturaleza, aunque nunca se me dio del todo bien. Y como fui antes biólogo-naturalista que pintor, ha sido más bien al contrario. La observación científica, la experiencia  acumulada y el trato directo con los animales han condicionado mucho mi manera de representarlos en mis obras.


A pesar de ser un tópico, me gustaría saber tu opinión. ¿El artista nace o se hace? ¿De dónde tomas tu inspiración?

No es ya que sea un tópico, es que es una buena pregunta de la que nadie sabe la respuesta exacta. Te contestaré a la gallega: Depende.

Unas veces nace y otras se hace. Conozco artistas que tienen una enorme facilidad para el dibujo y la pintura. Cogen un lápiz y con cuatro trazos te hacen un boceto perfecto sin dudar ni una sola vez. Y con el color, las luces y las sombras se manejan en los mismos términos. Yo soy de otro equipo. Ni tengo facilidad para el dibujo ni la tengo para la pintura. Lo que pasa es que soy muy insistente (o “pesao” si lo prefieres). Corrijo mucho en los bocetos y dibujos, corrijo una y otra vez porque tardo en conseguir lo que quiero. Y pintando es lo mismo; corrijo y corrijo hasta que de pronto lo veo y me digo ¡ya está! (y a veces me pregunto ¿eso lo he hecho yo?). Podríamos decir que los primeros nacen y los que son como yo, se hacen, aunque hasta los más espontáneos necesitan pulir su estilo a base de trabajo.

En cuanto a la inspiración, a lo largo de mi vida profesional en contacto directo con lo más granado de nuestra fauna, he vivido innumerables momentos, situaciones y anécdotas que han quedado grabadas en mi memoria de forma indeleble. Siempre que puedo trato de recuperar esos momentos plasmándolos en el papel tal como los recuerdo. Y trato de que el papel me trasmita la misma sensación de vida que me trasmitieron sus protagonistas en su momento.


¿Vives de la pintura o te dedicas a algo más? ¿Tienes implicación con la conservación de la biodiversidad?

Ya me gustaría a mí poder vivir de la pintura, y espero llegar a eso en algún momento, pero de momento no me queda más remedio que compaginarlo con nuevos proyectos como biólogo especialista en Conservación de la Biodiversidad. Esa ha sido de siempre mi vocación y mi principal actividad, pero los años no pasan en balde, cada vez me cuesta más moverme por el campo como cuando era joven y acaricio la idea de una jubilación relajada rodeado de pinceles y pinturas y recreando aquellas vivencias que me han hecho feliz durante tanto tiempo.


¿Cómo crees que tu obra influye en la conservación?

Aparte de la clásica respuesta sobre dar a conocer al público la belleza y la importancia de nuestra fauna, creo que en la medida de mis posibilidades, consigo trasmitir mi visión de los animales como algo vivo, con alma, con personalidad, no como parte del decorado sino como auténticos protagonistas. Por eso me centro en captar la particular mirada de cada especie, la que te trasmite vida, la que te permite conocer su esencia. Por eso cuando alguien me dice que alguna obra mía “parece una fotografía”, me molesta. Caramba, para parecer una fotografía, nada mejor que una fotografía auténtica, ¿no?. En cambio si me dicen que alguno de mis animales parece “estar vivo”, me produce una satisfacción difícil de describir.


¿Qué es lo que te gusta más pintar, lo que te da más satisfacción? ¿Tienes otros temas además de la fauna?

Sin ninguna duda las anátidas, los patos, los gansos y los cisnes. Soy, digamos, un pintor “patero”. Me enorgullezco de conocerlos muy bien, y trato de esmerarme en captar la expresión característica de cada una de las especies. En cuanto a otros temas, en su día hice algo de retrato e incluso algo de paisaje, pero ninguno llegó a llenarme del todo. Como retratista no soy malo, pero no me siento cómodo y creo que mis retratos carecen de calor. Y como paisajista soy un desastre, probablemente porque pintar paisajes me aburre soberanamente. Por eso en mis retratos de fauna evito hacer fondos porque una obra en la que el animal te ha mantenido la adrenalina en niveles elevados se puede ir al traste con un paisaje hecho con desgana. No hace mucho hice unas ilustraciones de setas para la Junta de Andalucía, y aunque el resultado final me pareció más que satisfactorio el proceso de ilustración me resultó muy duro. Analizando esta circunstancia, llegué a la conclusión de que el “problema” de las setas es que no tiene ojos, que no te miran, que no parecen estar “vivas”


¿Hay algo que te quede pendiente por pintar, algo que tengas muchas ganas o que aún no se te haya terciado la oportunidad?

Alguna especie que me apetezca especialmente… no. Creo que hasta ahora he pintado todo lo que me ha apetecido. En cuanto a proyectos, sí, estoy empeñado en hacer un buen libro de las anátidas de España, basado en mis láminas de la serie “salvajina” y con textos completos y rigurosos pero todo lo amenos que sea capaz de conseguir. Me queda todavía mucho trabajo tanto de pintura como de redacción y tengo la sensación de que es lo más importante que tengo entre manos ahora mismo.


De toda tu obra, ¿cuál ha sido la más difícil? ¿Has tenido disgustos?

Sin lugar a dudas, las dos o tres veces que he pintado linces. No hay animal más difícil de retratar que el Lince Ibérico. Tras trabajar muchos años en estrecho contacto con ellos creo que les terminé cogiendo el aire, pero aún así la distancia entre un buen dibujo de Lince y un garabato es mínima.

Disgustos, pocos, pero como en todas las actividades. Un día te lanzas a hacer algo que te apetece e incluso que llevas tiempo preparando, y resulta que …ése no es el día adecuado. Estás torpe y la fastidias desde el primer momento. Para cuando quieres parar ya no tiene arreglo. Eso sí, en pintura, cada vez que me ha sucedido esto, ha sido como si de pronto algo se rompiera entre la idea y la voluntad. Rompo el papel, suelto algunos tacos, desecho la idea y nunca más vuelvo a ella. Nunca he repetido una obra fallida.


¿Podrías contarnos alguna anécdota que haya surgido a raíz de tu obra?


Bueno, es algo más que una anécdota. La primera vez que pinté una cabeza de Lince, basándome en una fotografía, me dí cuenta de que las manchas no estaban situadas al azar, sino que formaban un diseño característico. Comparándolas con las de otros linces y con otras fotografías, comprobé que cada animal poseía un diseño exclusivo que permitía identificarle como si se tratara de una huella dactilar. No era una novedad; otros investigadores ya habían apreciado este detalle y lo usaban para la identificación individual de felinos manchados o rayados, pero por una u otra causa, a los que trabajábamos con Lince ibérico no se nos había ocurrido. A partir de ahí, desarrollar un sistema de fototrampeo (en aquella época sólo es FAPAS usaba esta técnica), que permitiera hacer un seguimiento individualizado y no invasivo de la población de Linces de Doñana fue sólo cuestión de tiempo y de trabajo, compartido con mi gran amigo, excelente guarda y naturalista Paco Robles. A día de hoy la fotoidentificación individual sigue siendo la técnica que más y mejor información proporciona sobre los linces españoles sin tocarles un solo pelo.


¿Qué consejos les darías a los jóvenes naturalistas que están comenzando?


Me parecería pretencioso por mi parte dar consejos a los naturalistas noveles, como si fuera el abuelo Cebolleta, o como si yo mismo no los necesitara. Así que creo que repetiré uno que me dieron a mí cuando estudiaba Ciencias Biológicas y que siempre he tenido presente desde entonces: “…Estudien, lean, aprendan, pero tengan siempre muy presente que los animales no saben Zoología”. (Salvador Peris Torres). Y el que tenga oídos que escuche.


Y para conocerte un poco mejor, ¿qué tres cosas te llevarías a una isla desierta?

Te diría que me llevaría a Celia, mi mujer, y que no necesito las otras dos, pero creo que el clasificarla como “cosa” no le iba a hacer demasiada gracia, así que… elijo un libro digital con miles de títulos, un cargador para su batería con panel solar, y un enoooorme barril de coñac francés. El resto de las cosas más o menos necesarias, ya me las ingeniaría para fabricarlas.



sábado, 8 de octubre de 2016

El gorrión y la conservación de la Biodiversidad

Conservación de la Biodiversidad: algo más que la naturaleza en conserva. 

¿Qué tienen que ver los gorriones y la conservación de la biodiversidad? ¿Realmente sabemos qué puede ocurrir cuando se elimina una especie del ecosistema? 

Os dejo aquí el artículo de septiembre que he escrito para la revista de supervivencia deportiva y actividades en la naturaleza Pure Survival Magazine, como redactora sobre la supervivencia del mundo animal. También, si queréis, podéis leer online el número completo.





lunes, 11 de julio de 2016

Pequeño spot Pro COSARA y San Rafael (Paraguay)

Una de las tareas que tuve que desempeñar durante mi estancia en Paraguay fue acompañar y ayudar en la grabación y realización de este pequeño spot de promoción de la ONG Pro COSARA y del Parque para Reserva Nacional San Rafael, en el cual estuve cuatro de los seis meses que viví en este fabuloso país. 


domingo, 26 de junio de 2016

Ruta por Doñana - Cañada de los Pájaros y Doñana BirdFest



Este fin de semana en la III Doñana Bird Fest ha sido una auténtica gozada. En compañía de muy buena gente he visitado la feria, me he reencontrado con viejos conocidos, he entablado amistad con nuevos amigos y he visto aves, muchas aves. 

En la Dehesa de Abajo hemos participado en las jornadas de anillamiento de SEO Doñana, asistiendo a la captura y marcaje de varias currucas mosquiteras (Sylvia borin), un alcaudón meridional (Lanius meridionalis), un mosquitero papialbo (Philloscopus bonelli), un zarcero común (Hippolais polyglotta) y un zarcero pálido (Hippolais pallida). 

En la laguna, al acercarnos, vimos una preciosa garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), especie cuya población reproductora se encuentra localizada en contados humedales, muchos en Doñana y alrededores. También había varios ejemplares anillados de focha cornuda (Fulica cristata), considerada en peligro de extinción en Europa, que sólo cría en algunos puntos del sur de Andalucía, siempre ligada a humedales en buen estado. Era la primera vez que la veía, aunque desde que estuve estudiando para las Oposiciones de Bióloga del Estado, tenía muchas ganas de poderla ver. 

El domingo guié a dos clientes por la cañada de los pájaros para avistar diferentes especies de aves acuáticas, entre ellas la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirrostris), otra de las aves más amenazadas de España y que también había despertado mi curiosidad mientras estudiaba las oposiciones. Es un patito pequeño, precioso, de un color gris marengo, a lunares blancos. Al verla, me enamoré perdidamente. A partir de ahora es una de mis aves preferidas. 


1. Espátula común 2. Flamencos rosados 3. Grulla común

Vimos por fin las ansiadas espátulas, ya que Marina no había podido verlas en Almaraz cuando estuvimos en el humedal de Arrocampo. Preciosas zancudas que utilizan su curioso pico para alimentarse en las aguas someras, agitándolas con sus patas. 



Nos llevamos una agradable sorpresa al encontrarnos a Rafa Porrino, uno de los grandes pajareros del lugar, aunque su zona es Sierra Morena. Nos conocimos hace años en SEO Sevilla, viendo aves por la misma zona. Además, nos acompañaba otro grande, Carlos Rossi, increíble pajarero y apasionado por despertar ese entusiasmo en los más pequeños. 



Esta fue la lista final de las aves que vimos este fin de semana:
  1. Pato colorado (Netta rufina) Dehesa de Abajo, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  2. Focha cornuda (Fulica cristata) Dehesa de Abajo, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  3. Flamenco (Phoenicopterus roseus) Dehesa de Abajo, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  4. Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) Dehesa de Abajo, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  5. Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus) Parque Nacional de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  6. Águila culebrera (Circaetus gallicus) Parque Nacional de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  7. Cernícalo primilla (Falco naumanni) Parque Nacional de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  8. Tórtola común (Streptopelia turtur) Parque Nacional de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  9. Oropéndola (Oriolus oriolus) Dehesa Torneros, Doñana - 23/04/16
  10. Tarro canelo (Tadorna ferruginea) Cañada de los Pájaros, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16
  11. Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirrostris) Cañada de los Pájaros, Parque Natural de Doñana, Sevilla - 23/04/16

viernes, 24 de junio de 2016

Nido de golondrinas dáuricas

Hace unos días me extrañó ver unas golondrinas agitadas en mi porche. Cuando afiné la vista me pareció que eran golondrinas dáuricas (Hirundo daurica), las cuales sólo las había visto en Doñana, Monfragüe y algún otro sitio.


Y hoy me ha sorprendido aún más comprobar ¡que venían con pegotes de barro en el pico! ¡Estaban construyendo su nido en mi terraza!


Aprovechando un nido de avispa alfarera, han comenzado a hacer la estructura de un nuevo nido.


Cuando he salido esta mañana, me he encontrado con la sorpresa de que han duplicado el tamaño del nido en sólo unas horas. A estas alturas, sospecho que ya debe ser una segunda puesta; es probable que alguien las haya echado de su nido, porque no saben lo buenas comedoras de mosquitos y otros insectos que son.


Escucharlas piar cuando se acercan, con esas enormes bolas de barro que luego reparten perfectamente, formando una estructura perfecta para poner sus huevos y criar sus pollitos. Me parece increíble este comportamiento, que estará arraigado genéticamente, pues no conozco datos que digan que aprenden después de salir del nido. 


Los nidos de las dáuricas sin redondos, con un pequeño tubo que les sirve de entrada, a diferencia de los de los aviones, que son redondos con un agujerito superior, o los de las golondrinas comunes, que son como un cesto abierto por arriba.

jueves, 23 de junio de 2016

Curso de Rastreo de Fauna. Gabinete de Historia Natural (Madrid)


Javi Vázquez, en la primera jornada teórica del curso de rastreo
He realizado en mayo un curso más sobre rastreo, con el estupendo rastreador y veterinario de fauna silvestre Javi Vázquez. El curso estaba organizado en el reciente Gabinete de Historia Natural, en el centro de Madrid.


Comenzamos la primera jornada con un repaso en profundidad de las diferentes huellas de mamíferos, aves, herpetos y invertebrados de la Península Ibérica, nos entregaron las fichas de rastreo que han editado en el grupo de Cybertracker y que, bajo mi punto de vista, son una de las mejores publicaciones que hay en España de este tipo.

Comparando la huella de conejo con las fichas



Al día siguiente, sábado, salimos al río Henares para buscar diferentes rastros. El calor de la jornada no nos amilanó, y disfrutamos de una gran cantidad de huellas, de las que aprendimos mucho. 


En pequeños charcos del camino encontramos unas cuantas huellas de milano (Milvus sp) acompañadas de huellas de córvidos, palomas y pajaritos pequeños. 

Más adelante, encontramos un rastro de tortuga cruzando el camino, pero a pesar de que buscamos durante un largo rato por los alrededores, no conseguimos encontrarla. 

También pudimos observar una huella de alcaraván, exactamente igual que la de las fichas. También llamado correcaminos, es un ave de llamativos ojos amarillos, típica de hábitats estepáricos. Sin embargo, gracias a las huellas podemos saber que en el entorno en el que nos encontramos pasea esta singular ave. 

Huella de ganga u ortega en un charco seco


Trampas de Vermileónidos
Bajo los parapetos preparados para ver las aves de las charcas encontramos numerosos vermileónidos, una pequeña larva de un díptero que tiene una estrategia similar a la de la archiconocida Hormiga-León: realiza conos con una pendiente en la que cualquier perturbación provoca un pequeño derrumbe, arrastrando hacia las mandíbulas del animal a cualquier presa que caiga en esta trampa. Estos conos en la arena suelen encontrarse bajo techo, en arena seca, resguardada de la intemperie, y pueden confundirse con las marcas que dejarían gotas en el suelo.  Pero si se examinan de cerca puede verse que los conos tienen todos una inclinación similar, no corresponden a ningún patrón de agrupamiento y la arena no está apelmazada en el centro como pasaría con un líquido. 

Posteriormente, encontramos bajo un pequeño arbusto las marcas que nos llevaron a una pequeña trampa de una hormiga león (myrmeleóntido), que es la larva de un tipo de neuróptero, similar a las libélulas pero que pliegan las alas al posarse. Tras un rato, conseguimos sacar a la larva para observar las grandes mandíbulas de esta larva, que utiliza para capturar las presas colocándose en el fondo del hoyo. 


Al llegar al bosquecillo de álamos y chopos que bordean el río, comenzamos a ver hozaduras de jabalíes (Sus scrofa), e incluso algunos rascaderos llenos de barro, en los que podían encontrarse cerdas y parásitos enganchados.

 

Según nos acercábamos al río, el suelo se iba humedeciendo y revelaba aún más rastros, sobre todo de aves acuáticas. 

Huella de gallineta o polla de agua (Gallinula chloropus)

Huella de garza real (Ardea cinerea)

Además enmpezamos a encontrar huellas de mamíferos, como ratones, y algunos mustélidos.

Aquí podemos observar las pequeñas huellas dejadas por un ratoncito. 
Huellas de nutria (Lutra lutra)
 Y en la misma zona, al fin encontramos nuestro objetivo: el paso de mapaches del río Henares. Porque, para el que no lo sepa, cada vez tenemos un problema mayor de invasión de mapaches (Procyon lotor) que vienen de mascotas escapadas o liberadas ilegalmente. Las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo, por detrás de la pérdida de hábitat. Los mapaches, al llegar a la madurez sexual, se vuelven muy agresivos, lo que suele terminar en el abandono del animal. No son animales domesticados, sino salvajes. Y ya sabemos que el mejor lugar de un animal salvaje es en su hábitat. 

En el centro de la imagen, huella de mapache (Procyon lotor)
en las márgenes del río Henares, muy similar a  una mano de un niño de 4 años

Sin embargo, en los últimos años el mapache se está expandiendo por Europa, y la península no es una excepción. Además de riesgos para la salud humana, este animal altera los ecosistemas en los que entra, pues trae parásitos y enfermedades, se adapta fácilmente a otras condiciones, se alimenta de cualquier cosa y tiene una gran facilidad para reproducirse.

Fuente: GEIB

Después de un día tan intenso, nos relajamos en un prado después de comer, viendo las rapaces que nos sobrevolaban, principalmente milanos. No podía haber un final mejor para esta jornada.

miércoles, 22 de junio de 2016

Verde que te quiero verde - Rabilargos


Esta semana en "Verde que te quiero verde" de Canal Extremadura, hablo sobre el rabilargo (Cyanopica cooki), una curiosa ave que vive en Extremadura y el resto del suroeste peninsular. Sus reclamos y su color celeste oscuro son muy llamativos y habituales en muchas de las dehesas extremeñas. 





Precisamente les tengo mucho cariño a los rabúos, como se les llama en Extremadura, porque pasé varios años de la carrera como alumna interna del departamento de Comportamiento Animal en la Universidad de Extremadura, con Carlos de la Cruz, un gran profesor que lleva toda la vida estudiando a estas aves; él fue quien me inició en las lides de la investigación y al que estoy agradecida por ello.