Mostrando entradas con la etiqueta Slow travel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Slow travel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de febrero de 2018

Y por fin... la lluvia! - Anfibios de Faia Brava, Figueira de Castelo Rodrigo, Portugal

Después de una semana lloviendo a cántaros, y algunos días aguanevando, hoy he superado mi frío y me he atrevido a salir con Sara, Eduardo y Héctor a ver si los anfibios de la zona ya habían despertado. ¡Y menudo boom! 

Salamandra salamandra ssp gallaica
Salamandra común (ES) o Salamandra-de-fogo (PT)

En el camino que lleva a Faia Brava, la reserva natural privada de la ATN, nos encontramos una gran cantidad de anfibios de varias especies, que llevaban meses esperando seguramente entre los pequeños huecos de los muros tradicionales de piedra, o incluso enterrados, a que cayera del cielo la maravillosa agua. 

Epidalea calamita macho
Sapo corredor

Entre los anuros, pudimos contar 12 individuos de sapo corredor (Epidalea calamita), entre machos y hembras, que se buscaban entre sí en los charcos que se formaban en los baches del camino.


Epidalea calamita hembra
Sapo corredor
Desafortunadamente no vimos sapo de espuelas, que sería otra de las especies de anuros que hay en la zona. Pero en cambio, vimos 3 especies de urodelos (anfibios con cola)

Salamandra salamandra ssp gallaica
Salamandra común (ES) o Salamandra-de-fogo (PT)
Las salamandras (Salamandra salamandra) fueron las más abundantes, con 24 individuos contados en total. Los diferentes morfos que presentaban (patrones de coloración) hacían de cada individuo una joya muy interesante, que nos tenían embelesados. Con cada uno nos parábamos y admirábamos su belleza y por supuesto, la agasajábamos con un buen puñado de fotos.

Triturus marmoratus macho?
Tritón jaspeado (ES) o marmorado (PT)

Al llegar a un prado en el que se formaban varias charcas, comenzamos a ver otras especies, como por ejemplo el tritón jaspeado (Triturus marmoratus), con una pequeña cresta que sugiere que era un macho (al sur de su distribución en Portugal)

Pleurodeles waltl
Gallipato (ES) o Salamandra-de-costelas-salientes (PT)
Y finalmente, después de mucho mucho buscar, encontramos un ejemplar de gallipato (Pleurodeles waltl) que nos alegró la noche, porque conseguíamos cerrar con 4 especies de anfibios en total, lo cual no estaba nada mal después de tantísima sequía. Dos do nosotros íbamos registrando todo en la app de Observado.es, una plataforma mundial muy chula con la que colaborar con ciencia ciudadana y que recomiendo encarecidamente a todos aquellos amantes de listas y de registrar sus observaciones. 

Epidalea calamita hembra
Sapo corredor
Fue una suerte que en estas tres horas tan solo cayera una suave llovizna que nos permitió hacer la ruta tranquilamente. Justo cuando volvíamos, sin embargo, la lluvia nos volvió a azotar. Para los anfibios era estupendo, la carretera de vuelta era una fiesta para ellos. Pero significaba que nosotros teníamos que ir esquivándolos a muy poca velocidad. Por nosotros no había ningún problema, pero el resto de coches no aminoraban ni evitaban pisarlos, por lo que muchos de ellos terminaban atropellados. Daban ganas de salir del coche y barrerlos para que no terminaran debajo de las ruedas...
Epidalea calamita macho
Sapo corredor

viernes, 20 de enero de 2017

Feria Agroalimentaria del Geoparque en Berzocana.



En Diciembre de 2016 se celebró la I Feria Agroalimentaria del Geoparque Villuercas en Berzocana. Yo he participado con algunos talleres de cata y degustación de productos locales, como la Miel Denominación de Origen Villuercas y el Queso de Cabra Denominación de Origen Ibores.




En la entrada nos esperaba nuestra amiga Soraya, la estupenda arqueóloga que se encarga del Centro de Interpretación de la Arqueología de Berzocana, entregando información y explicando todas las opciones de la Feria.


Había puestos de artesanía, de cooperativas de aceite, de queserías de varias localidades del Geoparque, de embutidos, carnes y chacinas típicas de la zona, incluso de esencias destiladas artesanalmente.


Después de una pequeña charla sobre el proceso de elaboración de la miel por las abejas, la posterior extracción y los tipos que se obtienen a partir de diferentes pólenes de flores, hicimos una cata sensorial y posteriormente degustamos las variedades de miel junto con patatera de la zona y pan casero. Tuvimos seis variedades: azahar, lavanda y espliego, milflores, bosque, brezo y encina, de producción local.






Al día siguiente, tuvimos la actividad sobre el queso de los Ibores. Tuvimos cuatro variedades, viejo, curado, semicurado y semicurado con pimentón. Hablamos sobre la importancia de mantener los usos tradicionales del lugar y de la función de conservación de la naturaleza que tiene; del proceso de elaboración tradicional que tienen los quesos de DO Ibores; y finalmente del método de cata de queso, acompañado de una degustación de los quesos que teníamos expuestos para ello.



Los asistentes disfrutaron con la degustación independientemente de su edad; todo el mundo salió muy contento de los talleres que, dicho sea de paso, tuvieron una afluencia masiva.


 


domingo, 18 de diciembre de 2016

Ruta al Camorro (Castañar de Ibor)


Un día frío de diciembre pero bastante soleado hemos subido a lo alto del monte Camorro, en Castañar de Ibor, uno de los geositios del Geoparque Villuercas. El comienzo de la ruta es el mismo que el de la ruta a los Castaños de Calabazas, pero cuando se llega al collado del Camorro se toma el desvío a la derecha, y en vez de bajar a la garganta del Calabazas se sigue ascendiendo por la ladera del monte, cubierto por los robles ya desnudos. 



La subida se hace por un camino que se va estrechando, rodeando el monte Camorro por detrás, hasta convertirse en un pequeño sendero. Las aves, carboneros y herrerillos, petirrojos y hasta un escribano montesino, nos acompañaban. Hicimos varias paradas para aprovisionarnos de madroños, que estaban cubiertos de estos frutos rojos y dulces, y algunas castañas que encontrábamos en el suelo. 


Desafortunadamente nos quedamos sin batería poco antes de alcanzar la cima, por lo que no tenemos fotos de este momento. Cuando empezaban a escasear los robles y otros árboles, el monte se volvió verde: estaba cubierto de jaras (Cystus tsilosepalus) que atestiguaban algún tipo de alteración, probablemente algún incendio. 


El sol calentaba a pesar de haber amanecido helando. Nos comimos nuestras provisiones como si fuéramos ardillas mientras disfrutábamos como lagartos al sol; la subida, algo difícil en los últimos momentos, había sido un poco difícil, o más bien costosa, por la pendiente y el suelo de tierra suelta, y acusábamos el hambre. Vimos líquenes y algunos hongos que salían sobre troncos muertos o ramas inactivas, y encontramos algunos rastros de algún jabalí buscando raíces y bulbos para comer. 

Sin duda un plan tranquilo para un domingo por la mañana. 


lunes, 12 de diciembre de 2016

Día de Escalada en Cabañas del Castillo

Una de las muchas vías que Edu Mostazo, de Origen Natural, tiene abiertas en Cabañas del Castillo

Hoy hemos disfrutado de un día inigualable en Cabañas del Castillo, en el centro de las Villuercas, escalando en el Geositio  de la Sinclinal de Santa Lucía, uno de los geositios más sorprendentes. 



Primero estuvimos en una de las vías que hay en una de las paredes del cañón natural que da acceso al Castillo. Allí aprendimos a utilizar los materiales, la seguridad y practicamos con ellos al calorcito del sol de invierno. Nos acompañó Antia, la perra de Edu, que nos custodiaba tranquilamente. No he visto perro más bueno en mi vida, apenas se notaba que estaba. 

Estuvimos allí varias horas, disfrutando de la escalada con tranquilidad; los buitres leonados nos venían a visitar y las pequeñas lagartijas se asoleaban en las grietas a nuestro alrededor. 

Después de comer, decidimos aprovechar el poco tiempo de sol que quedaba para bajar rapelando la chimenea que hay junto a la base del castillo. La verdad es que fue emocionante. 



Primero hay que bajar con cuidado por el cancho que hay detrás del castillo de Cabañas, hasta una zona en la que hay unas vistas increíbles. Se ve todo el valle de las Villuercas y la falla del Almonte, todos los canchales de la ladera de enfrente y se adivina el valle siguiente, el de los Ibores. 

Edu es el mejor monitor de escalda que conozco. La seguridad es lo primero, pero no en detrimento del buen rollo y te transmite tanto entusiasmo que disfrutas con todas tus fuerzas, sin pensar nada más que en pasártelo bien. 

Nos asomamos a la caída libre de 30 metros de la chimenea, bien atados a nuestra cuerda de seguridad. La verdad es que sentimos un pequeño cosquilleo en el estómago; apenas se veía el fondo oscuro. 



Fue muy divertido bajar a oscuras por aquél tubo de piedra. No está claro el origen: quizás los pobladores del castillo lo excavaran, aunque creo que es más probable que sea natural. Lo que sí está claro es que ha sido usado para despeñar a los prisioneros al más puro estilo de la Puerta del Cielo de Juego de Tronos. 




Allí en la boca de la chimenea se nos hizo casi de noche, pero aun así bajamos los últimos quince o veinte metros que quedan de pared al descubierto hasta una huerta de una de las casas de Cabañas. Nos sentíamos genial, y muy contentos! Había sido un día muy completo. 

domingo, 4 de diciembre de 2016

11 consejos para ser un excursionista sostenible

Ahora que empieza el buen tiempo, muchos de nosotros vamos a aprovechar para salir de ruta con los amigos, comer en el campo con la familia, o visitar un parque natural. ¿Eres respetuoso con el entorno? Con estos sencillos consejos reduces tu impacto y puedes realizar tu excursión con seguridad y tranquilidad.
  • Debes llevar ropa y calzado cómodos, de colores oscuros (para no espantar a los animales que queramos observar, ni atraer insectos indeseables, a los que les gustan los colores brillantes o reflectantes, como el amarillo, el blanco, el naranja y el rojo); además, deben ser adecuados a la estación y a la meteorología. También es buena idea llevar la cabeza protegida por una gorra o similar. Sin embargo, si vas a hacer una ruta de alta montaña sí que es recomendable llevar alguna prenda llamativa por si tenemos algún accidente y necesitamos ser localizados desde el aire.
  • Asegúrate de llevar al menos un litro de agua por persona, sobre todo si vas a la montaña o a algún lugar aislado.
  • Avisa a familiares o amigos de que vas a salir, la ruta que vas a seguir y el tiempo que piensas estar. Lleva siempre el móvil cargado, y si es posible, con alguna aplicación de emergencia, como Alpify por ejemplo.
En la alta montaña existen más riesgos. Es conveniente ir bien equipado.
  • Lleva un pequeño botiquín. Una pomada con corticoides para picaduras, un desinfectante, gasas y tiritas, y una pequeña venda elástica serán suficientes. Puedes añadir algunas cosas más. Y recuerda, si tienes alguna alergia, lleva tu medicación.
  • Es muy recomendable que lleves unos buenos prismáticos y alguna guía de campo. Observar aves y otros animales es una buena actividad para practicar en la naturaleza, incluso si vamos con niños.
  • No toques nunca un anfibio con las manos desnudas. Puede causarte alguna reacción alérgica y, además, la grasa y la suciedad que puedas tener en tus dedos afectan gravemente a estos animales, ya que muchos tienen la piel muy delicada y la utilizan para obtener oxígeno del aire. Sería como tocar el interior de un pulmón con las manos desnudas. Si no tienes más remedio, utiliza guantes de material plástico.
  • No hagas mucho ruido. Puedes molestar a animales invernando (como los murciélagos) o nidificando (como las aves). Además, espantarás a la mayoría y no podrás observarlos en su medio. Modera el tono de voz y el de tus compañeros, y disfruta de los sonidos que te rodean: un curso de agua, un herrerillo que llama…
  • No arranques hojas o flores; mejor fotografíalos. Así podrán seguir su ciclo de vida y serán observados por otras personas que también podrán disfrutarlos.
Recuerda que el mejor disparo es el de la cámara. 

  • No dejes rastro de tu paso. Llévate siempre la basura de vuelta contigo, y si encuentras algo, recógelo aunque no sea tuyo. La mayoría tardará miles de años en desaparecer.
  • No hagas nunca fuego fuera de los lugares adecuados para ello, y respeta el periodo seco en el cual está completamente prohibido por el alto riesgo de incendio que supone. No tires colillas, aunque creas que están apagadas: además de ser un peligro, desprenden sustancias nocivas para el medio ambiente.
  • No te salgas de los senderos marcados; puedes perderte y además puedes destruir plantas y pequeños animales, así como sus hogares.Si quieres ir más seguro, puedes llevar un pequeño kit de supervivencia.


Y recuerda que lo mejor es actuar con sentido común, aunque sea el menos común de los sentidos.


Este artículo ha sido trasladado desde una revista sin escrúpulos por su autora (es decir, yo) al no haber recibido contestación alguna de la organización ni de su director Josep M. Rosell de por qué se ha dejado de pagar mi trabajo en revista Ecogestos, hacer caso omiso de todos mis intentos de contacto y seguir usando mi material no remunerado. 

Por todo esto, he decidido trasladar todo el material de mi producción a mi blog, que es de mi propiedad . Es una injusticia que dejen de pagar por tu trabajo. Pero es aún más desagradable que lo hagan sin mediar una palabra, sin dar una justificación, y que además, sigan usando tu material

No se puede trabajar gratis por varias razones: 
  • Por respeto a la profesión y por el valor intrínseco de tu trabajo. 
  • Porque crear material original y auténtico en la red exige un esfuerzo, una habilidad, una formación y un tiempo en el que has tenido que comer y beber, pagar facturas, dejar de estar con tu familia, etc: es decir, que el material no sale de la nada
  • Porque no sólo afecta al que lo hace, que pierde dinero y reputación, sino que se extiende sobre otros profesionales que deben aceptar peores pagos y condiciones.

    martes, 29 de noviembre de 2016

    Ruta Castaños Milenarios y geositio de Chorrera de Calabazas


    El primer día de helada en Castañar de Ibor salimos con un grupo de chicas de Navezuelas y una familia de Almendralejo para visitar el geositio de la Chorrera de Calabazas  y sus castaños milenarios

    Esta pequeña ruta lineal apta para todas las edades, con unos 8 km de longitud (ida+vuelta) que empieza a la salida del pueblo Castañar de Ibor, junto al aparcamiento del hotel Solaire, donde encontraremos el cartel que señaliza su inicio.

    El sol iba acariciándonos entre las hojas caducas y de los castaños que bordean el camino. Algunos madroños iban haciendo las delicias de los más pequeños, al igual que las castañas; los frutos recolectados por uno mismo siempre saben mejor...



    Tras la pequeña subida entre castaños y huertos cubiertos de escarcha temprana, en la que encontramos larvas de tritón pigmeo (Triturus pigmaeus) en un charco del camino y llevamos una animada charla sobre el bosque y sus frutos, llegamos a una zona donde el castañar daba paso a un robledal de brinzales y pies de renuevo que daban otro color al aire. Los pequeños triscaban por las cárcavas de los arroyos y buscaban más tritones, setas y cualquier otra cosa que les llamara la atención, mientras los mayores observábamos las hozaduras de los jabalíes y las huellas de algunos de ellos que dejaban en la tierra negra. 


    Foto de grupo en los Castaños de Calabazas
    Al final del sendero que llaneaba entre los robles encontramos por fin el primero de los 17 grandes castaños, protegidos como Árboles Singulares, que iban a acompañarnos: se trata del Castaño del Postuero, de 700 años, que por estar alejado del arroyo de Calabazas, que da nombre al lugar, ha desarrollado unas largas y llamativas raíces por fuera del suelo para conseguir el preciado líquido. Nos llamó la atención además su gran diámetro y tratamos de abrazarlo (intentando no pisar sus raíces, por supuesto) para lo que necesitamos casi 10 personas. Las ramas se levantaban 17 metros por encima de nuestras cabezas y nos preguntamos qué cosas habría visto este castaño en todos sus años vividos.
    Hace más de 700 años, cuando el castaño del Postuero brotó de una castaña y apenas sería un brote más en el suelo del bosque, Fernando III el Santo estaba conquistando Jaén, Sevilla o Córdoba, y por supuesto, Extremadura. En estas tierras recién conquistadas, los habitantes ya llevarían siglos aprovechando el castaño como un recurso heredado de tiempos romanos (probablemente), que fueron quienes trajeron esta especie a la Península. Imaginamos todos los hechos históricos, la cantidad de sucesos climatológicos que habría tenido que afrontar, las enfermedades y depredadores que habría sorteado, siempre sin moverse del mismo sitio en el que nació...


    Las largas raíces del Postuero que casi alcanzan las aguas del arroyo Calabazas

    Un poco abrumados por la edad del fantástico castaño, nos acercamos a otro de los singulares pies que íbamos a ver. Este es otro de ellos, el Castaño del Hueco, utilizado como resguardo antaño por cabreros, tomó esta forma al resbalar el canchal sobre el que está asentado, y el árbol se apoyó en el suelo para compensarlo y seguir creciendo hacia arriba. Estas pedreras son muy habituales en esta zona, y son llamadas calabazas o melonares en la región, de ahí el nombre del arroyo.




    Falsa oronja, matamoscas (Amanita muscaria)
    Más adelante el sendero se estrecha durante un kilómetro mientras transita junto al arroyo a través de una espesura de helechos ala de águila (Pteridium aquilinum). Las niñas iban buscando y fotografiando cada seta que encontrábamos, y nos detuvimos un ratito a contemplar esta preciosa "seta de los pitufos" como ellas dijeron (Amanita muscaria) que crecía bajo un pie de Loro (Prunus lusitanica), una de las joyas de vegetación del Geoparque Villuercas, ya que es una especie de la vegetación arctoterciaria (que estaba aquí antes de la glaciación) y encontró el los estrechos valles de la comarca un refugio contra los hielos perennes que duraron muchos miles de años. En el Geoparque tenemos una de las mejores poblaciones de loro de España, con unos 8000 ejemplares.

    Más adelante, cuando ya podíamos escuchar la pequeña cascada de la chorrera de Calabazas, el paisaje que se abría ante nuestros ojos nos obligó a parar para disfrutar de las vistas del valle de Gualija y la sinclinal del Guadarranque, otro importante geositio del Geoparque.



    Panorámica del valle del Gualija, las sierras de Valdelacasa y la sinclinal del Guadarranque


    Descendimos con mucho cuidado por la pedrera que da acceso a la zona de la Chorrera de Calabazas, que no nos defraudó, a pesar de no llevar demasiada agua. Las niñas y el perro que nos acompañaba se acercaron para ver de cerca la pared mojada sobre la que crecen numerosos musgos con curiosidad; algunas hasta se mojaron los pies y las manos queriendo tocar el chorro de agua que caía desde lo alto de la cascada, unos 6 metros más arriba. El lugar estaba sombrío y húmedo; tras la sesión de fotos comenzamos a notar que el frío se nos metía en los huesos así que decidimos ascender hasta los bloques cuarcíticos en los que daba el sol para encaramarnos a ellos como lagartijas al hastial y comernos los bocadillos. Hablamos de los Castaños de Calabazas, de que están protegidos por la ley como Árboles Singulares debido a su porte y a su edad, y de algunas barbaridades que se han hecho este mismo año en otros árboles singulares extremeños a causa de una mala gestión de los conflictos con los dueños de la finca y el turismo.


    ¿Se nota que tenemos frío?

    Finalizamos la jornada volviendo por el mismo camino que parecía otro, ya que ahora lo vestía la luz del atardecer, con algunos insectos que aprovechaban la tibieza del sol para calentarse y salir. Fuimos recogiendo todas las latas y paquetes de tabaco que encontramos por el camino, ya que a todos nos dolía encontrar toda esta basura y se nos removía algo por dentro. Me alegró comprobar que algunas de las niñas acabaron ayudándome a encontrar y recoger latas y bricks.

    Y ya con el sol de la tarde dimos por finalizada esta estupenda excursión, con la sensación del tiempo bien empleado. 

    miércoles, 16 de noviembre de 2016

    Ruta de Isabel la Católica en el Geoparque Villuercas

    Muy tempranito aparco en Cañamero para encontrarme con Ana y María, quienes me acompañarán para guiar esta ruta interpretada de senderismo. 

    La primera parada la hicimos en la Cueva Chiquita, uno de los numerosos aguardos que el hombre del Calcolítico tenía en la zona; nos desviamos hacia la piscina natural de la Nutria (Cañamero), para ver las pinturas rupestres que se conservan en este aguardo. 

    Visitando las pinturas rupestres de la Cueva Chiquita,
    junto a la piscina natural de Cañamero

    Descanso en la Cruz de Andrade
    Luego cruzamos el río Ruecas sobre la represa que se cierra en invierno para formar la piscina natural, subimos por el desfiladero del Ruecas, un importante geositio del Geoparque Villuercas, lleno de icnofósiles (en casi cada escalón de piedra se podían apreciar crucianas) y bordeamos el embalse del Cancho del Fresno bajo unos pinares que apenas se agitaban en el día caluroso. Después de un kilómetro o así, nos desviamos para subir hacia la Cruz de Andrade, junto a la cual tuve la suerte de encontrar restos de la presencia de nutrias, a pesar de estar ya a una considerable altura y distancia desde el embalse. Allí nos hicimos los selfies casi obligatorios mientras tomábamos aliento antes de la subidita que nos quedaba hasta el Melonar del Fraile

    El calor apretaba; parecía mentira que el fin de semana anterior había hecho el primer frío de este otoño, pues ahora estábamos cerca de los 30  grados. La cuesta se iba empinando cada vez más y empezaron a aparecer árboles de nuevo; esta vez eran encinas y luego, a más altura, algunos robles. Me quedé atrás para acompañar a un par de chicas que estaban algo mareadas, pero llegaron sin problemas hasta el Melonar del Fraile, donde nos esperaba a la sombra el grueso del grupo. Algunos hicieron al broma de "Pues yo no veo ningún melonar" o "¿Aquí se plantaban los melones?" pero nadie se preguntó por el origen del fraile. 
    Vistas desde el Melonar de los Frailes

    En la comarca, a los canchales o pedrizas que se derrumban ladera abajo, fruto de probables minerías neolíticas en muchos casos, se los llama melonares sarcásticamente, de ahí el nombre de este alto desde el que se domina el desfiladero del río Ruecas. 

    Descanso en el melonar
    Tras el pequeño descanso, continuamos la subida hasta que alcanzamos el castañar donde está el Castaño del Abuelo, el punto más alto de la ruta a 980 msnm. Unamuno dijo cuando visitó la zona que Subimos a Mirabel, dependencia del monasterio, y bajamos de allí por medio de uno de los más espesos y frondosos bosques que en mi vida he gozado. Jamás vi castaños más gigantescos y más tupidos". Este castaño ya fue citado en el año 1353 como hito de demarcación de Guadalupe, por lo que se le calculan más de mil años. A pesar de que hace un par de años le prendieron fuego, el Castaño del Abuelo sigue vivo con sus 12 m de diámetro medidos a la altura del pecho. 

    Rodeamos la valla cinegética que rodea este castañar y nos sentamos a los pies del venerable anciano para comer. Muchos aprovecharon para recoger un buen puñado de castañas que asarán como se hace tradicionalmente en otoño. La castaña es uno de los frutos secos más nutritivos, con un alto porcentaje de hidratos de carbono, y muy bajo en grasas, a diferencia de otros, por lo que es tradicionalmente muy utilizado en las regiones de montaña donde crecen desde que los romanos probablemente los trajeron. 

    Después de la comida y el pequeño descanso, continuamos la marcha, ya casi todo bajada, por los bosques de castaños hacia Guadalupe. 

    Descenso tras la comida hacia Guadalupe

    Tras la última fase de esta ruta, en la que nos detuvimos brevemente en la ermita de Santa catalina, uno de los puntos más importantes en esta vía de peregrinación a Guadalupe, llegamos al pueblo cinco horas más tarde. Habíamos recorrido 15 kilómetros en ruta lineal, menos mal que el bus nos esperaba allí para llevarnos de vuelta. 

    miércoles, 2 de noviembre de 2016

    Degustación de queso DOP Los Ibores

    Este sábado, si te has quedado fuera de nuestra Ruta del Queso de los Ibores de Geosabor, dentro de las actividades de la Geodisea 2016, aún tienes la oportunidad de venir a la charla sobre los orígenes, la historia y la importancia que tiene esta Denominación de Origen Protegida para la comarca de Los Ibores. Además, aprenderás a catar estos quesos artesanos, famosos internacionalmente por su aroma peculiar y su sabor, con diferentes maridajes que pueden sorprenderte.